La temporada de resultados no se resume en si una compañía supera o no el consenso. El mercado suele reaccionar más a la calidad del crecimiento, la evolución de los márgenes y la guía para los próximos trimestres.
Una cifra de ventas sólida puede perder relevancia si llega acompañada de costes crecientes. Una previsión prudente puede pesar más que un buen trimestre si cambia las expectativas de beneficios.
Para leer los anuncios con perspectiva, conviene comparar el dato publicado con el trimestre anterior, el mismo periodo del año pasado y la previsión que mantenía la compañía.